Desierto florido

4 noviembre, 2011

Ocurre cada 2 o cada 4 o cada 10 años, hay teorías para todos los oídos pero que ocurre ¡ocurre!. Y este año fue en grande. Todo el norte chico de Chile está lleno de flores y de insectos y de pájaros y de vida. Esto durará un par de semanas y tuve la suerte de estar ahí mientras ocurría.

Miles de colores, texturas, aromas. Muchas de las flores son frágiles estructuras que parecería que volaran lejos con una pequeña brisa pero se aferran al árido piso como reclamando su derecho a vivir pocos días y así completar su siclo de fertilización dejando en las arenas la semilla que germinará la próxima temporada. Con las flores llegan los insectos que de flor en flor realizan su trabajo polinizador incansable asegurando con él la vida. Con los insectos llegan las aves que con la abundancia de comida olvidan que están lejos de sus habituales árboles  y que a falta de ellos deben rápidamente buscar cualquier lugar para anidar.

Miles de kilómetros cuadrados de este festín para la vista y los sentidos que no dejan de asombrar a ninguna persona que tenga la suerte de pasar por ahí en primavera luego de una lluvia rara y tardía en el mes de Octubre.

 

 

 

 

 

 

 

 

Vista general del lodge de aventura BaseCamp en plena costa desértica

Vista general del lodge de aventura BaseCamp en plena costa desértica

 

 

1 comentario »

  1. Hermoso trabajo Marcelo, exelente luz, felicitaciones.

    Norberto Lauría

    Comentario por norberto — 29 noviembre, 2011 @ 10:54

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